| Nuestra historia |
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“Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican” Salmos 127:1
La Iglesia Cristiana “Unidos en Jesús” tiene su origen en el año 1994, cuando en el mes de febrero un pequeño grupo de siete hermanos abrieron las puertas del ministerio para dar comienzo a la obra de Dios. En el mes de Diciembre del mismo año, el Obispo Jorge Omar González obedeciendo a los propósitos de Dios, unge como pastor a Raúl Adolfo Cáceres, quién desde ese momento junto a su esposa Rosa Esther de Cáceres queda a cargo del ministerio.
Los primeros pasos se dieron bajo el techo de un humilde templo, donde se realizaban las reuniones proclamando el mensaje de salvación por medio de la palabra, los testimonios y las alabanzas. En pocos meses pudimos ver el respaldo de Dios; las almas se iban añadiendo, los ministerios comenzaron a crecer y los dones y los talentos empezaron a multiplicarse.
Como consecuencia del gran crecimiento de la obra, a partir del año 2001 el ministerio se vio en la necesidad de ampliar el templo. En plena búsqueda de la guía el Señor le mostró a nuestro pastor cómo sería esa nueva iglesia. En un momento crítico a nivel económico para el país, Dios nos impulsó a comenzar con la construcción por medio de las ofrendas, los desafíos de fe y las donaciones, confiando en que él se encargaría de proveer todo lo necesario. Así, la humilde casilla del comienzo fue reemplazada por un gran templo que continúa en expansión.
Con nuestro corazón lleno de gozo podemos decir que esa pequeña semilla de siete hermanos, hoy ha dado su fruto y el ministerio cuenta con una congregación de 100 personas. Nos regocijamos al ver cómo Dios utiliza a los diáconos y a los obreros que ha levantado, y así también el crecimiento que le ha dado a la Escuela Bíblica para los niños, al departamento de Dorcas, a los Anexos, al ministerio de la Oración y al Programa Radial. Reconociendo también a los grandes siervos Raúl y Rosa quienes con su testimonio han demostrado su amor por las almas y el compromiso con la obra de Dios, siendo fieles a los mandatos de Cristo y guardando su palabra.
Al meditar en todas las bendiciones que hemos recibido como iglesia en éstos 13 años y contemplar el crecimiento ministerial, le damos gracias a Dios por elegirnos y permitirnos ser parte de ésta gran misión.
“Porque si él determina una cosa, ¿quién lo hará cambiar?” Job 23:13 |